Un breve resumen de una cuarta parte, un poco innecesaria, pero disfrutable.

La película fue estrenada el verano de 2019, y nos sitúa después de los hechos de Toy Story 3. Molly, la niña, empieza la escuela y crea un «juguete» a base de un tenedor al que llama Forky. Este no cree ser un juguete, y mientras la familia se va de vacaciones, este salta de la furgoneta, por lo que Woody, Buzz Lightyear y los demás deberán rescatarlo. Por el camino, se cruzarán con Bo Beep, la pastora de las primeras películas. La película termina con Woody yéndose con Bo Beep, abandonando a Molly.
La película, sin compararla con las demás, es bastante buena. Tiene una historia bastante consistente, pero algunos personajes se sienten un tanto desaprovechados (véase el motorista de la portada, que ni me acuerdo de su nombre). Otros, a pesar de su escasa aportación a la trama, si son divertidos e interesantes (véase los dos peluches). La antagonista no llega al nivel de malicia del oso de la tercera película, pero tampoco es mala.
Ahora, si lo ponemos en perspectiva con el resto de la saga, Toy Story 4 se siente un tanto innecesaria. La tercera entrega ya daba por finalizada la historia, y esta cuarta parte apenas llega al nivel de su antecesora.
Sin embargo, y a pesar de no ser necesaria, la película cumple con las expectativas. Así que la valoraremos con un 7/10.
